Cómo salir de deudas: un plan que sí se puede seguir
Salir de deudas no es cuestión de voluntad sino de método. Aquí tienes dos estrategias probadas y cómo elegir la que va con tu cabeza y tu bolsillo.
Actualizado: junio 2026
Primero, pon todo sobre la mesa
Haz una lista con cada deuda: a quién le debes, cuánto, la tasa o el CAT y el pago mínimo. Suena obvio, pero ver el total junto es el paso que casi nadie da y el que más ayuda.
Método avalancha (paga menos intereses)
Pagas el mínimo en todas y diriges todo el dinero extra a la deuda con mayor CAT. Cuando la liquidas, pasas ese dinero a la siguiente más cara. Matemáticamente es la opción más barata.
Método bola de nieve (motiva más)
Pagas el mínimo en todas y atacas primero la deuda más pequeña, sin importar la tasa. Liquidar una rápido da un empujón psicológico que ayuda a no rendirte. Cuesta un poco más en intereses, pero mucha gente lo sostiene mejor.
¿Conviene consolidar?
Consolidar es juntar varias deudas caras en un solo préstamo, idealmente con un CAT menor y una sola fecha de pago. Sirve solo si el nuevo crédito es más barato que el promedio de lo que ya debes y si no vuelves a usar las tarjetas que liberaste.
Compara el CAT de la opción de consolidación contra tus deudas actuales antes de mover nada.
Reglas para no recaer
- No tomes deuda nueva mientras pagas la vieja, salvo para consolidar a mejor costo.
- Arma un fondo chico para imprevistos (aunque sea $1,000) para no volver a pedir prestado ante cualquier urgencia.
- Renegocia: muchas financieras prefieren un convenio a no cobrar nada.